DIEGO MONTES. UN SEVILLISTA DE DONOSTI

PorPS Al Relente

DIEGO MONTES. UN SEVILLISTA DE DONOSTI

1.- “AITACHU, ME MUERO…”

“[…] Sé que voy a morir, pero dile a la ma, que no llore”.
Con estas palabras a su angustiado y también herido padre, el niño Diego Montes Calle, afrontaba su final. Yacía sobre el asfalto de la calle Txibili, en Donosti. Perdía mucha sangre.

ABC 17/3/1991

Asistidos inicialmente en el hospital Nuestra Señora de Arántzazu, la gravedad del estado de Diego aconsejó su traslado al Hospital de Cruces, en Baracaldo. Allí, el equipo de la Unidad de Cuidados Intensivos lucharía por estabilizarle. Tenía doce años.

Minutos antes de las 16:00 horas del sábado 16 de marzo de 1991, Diego, lateral derecho del equipo alevín del Antiguoko Kirol Elkartea, salía de las instalaciones del campo de fútbol de Matigoxotegi. Había jugado y perdido el partido 3-0; bruscamente, fue obligado a disputar otro; este definitivo: pelear por su vida.

En el camino se adelantaría unos metros a Víctor, su padre, y al amigo que les acercaría a casa en coche. Mientras llegaban al aparcamiento, Diego, esperándoles, se recostaría sobre el vehículo. En ese preciso instante, sería detonada una bomba a distancia, al pasar por el lugar un turismo ocupado por cuatro agentes de paisano de la guardia civil que, tras la comida, regresaban al cuartel de Intxaurrondo.

Miembros del grupo “Donosti” de ETA, habían encadenado una nevera de plástico a una farola del alumbrado público, que alojaba en su interior una bomba, con carga compuesta de diez kilos de metralla y explosivos. Los terroristas la activaron, sin importarles la presencia de niños, ni otras personas; serían víctimas añadidas a su premeditada barbarie.

El estallido desplazó más de treinta metros el vehículo ocupado por los agentes. Provocaría la muerte al cabo Luis Aragó Guillén. Y, heridas graves, a sus compañeros José Carlos Casillas, Miguel Ángel García, y Pedro Martín. La expansión de la carga afectaría a Diego y a Víctor. El abdomen y cara de Diego resultarían alcanzados por la metralla, pero sería la pierna derecha la más afectada, al volarle un trozo del fémur y de la arteria principal.

Víctor, arrastrándose, con el pie derecho destrozado, pudo llegar hasta su hijo que, aún consciente, le agarraría fuertemente, pidiéndole que no le soltara… “[…] papá, papá… me estoy desangrando… me voy a morir”.

El primer parte médico sobre su estado, facilitado en el Hospital de Cruces acentuaría la terrible zozobra en familiares, amigos, y personas de bien “[…] continúa en estado muy grave, aunque mantiene las constantes vitales”.

Tras ocho eternas horas de intervención quirúrgica cardiovascular, afloraría la esperanza. Antonio Calderón, doctor del equipo que le intervino, informaría que “[…] estuvo muy cerca de la muerte. Ha tenido una pérdida de sangre muy importante, que le ha provocado tensiones muy bajas, e incluso, ha estado en shock”.

Con el paso de las horas, los médicos comenzarían a atisbar esperanzas de vida. No así, de que Diego pudiera conservar su pierna derecha, aunque… “[…] el injerto arterial practicado, es funcional”.

ABC 22/3/1991

Las muestras de preocupación, solidaridad y cariño, se sucedían en el entorno familiar, especialmente afectado por el crítico estado de Diego. Amigos y vecinos le describían como “[…] un chico muy activo, apasionado por el fútbol”. Su entrenador, Íñigo Santín, que llegaría al hospital de Arántzazu cuando le trasladaban a Cruces, contaría emocionado… “[…] me guiñó el ojo desde la camilla, y se me cayó el alma al suelo”. Le definía como “[…] un chaval majísimo, y muy fino jugando al fútbol”.

Sus compañeros del colegio Manuel de Larramendi se sumarían al apoyo, enviándole una carta al hospital, en la que decían entre otras frases “[…] hacemos una protesta contra la violencia, para que se acabe de una vez por todas; porque aquí, queremos paz. Y, si esta vez le ha tocado a Diego, otra vez nos tocará a nosotros ”.

Posteriores partes médicos informarían que “[…] la evolución de su extremidad inferior continúa siendo favorable, aunque persiste el pronóstico de gravedad ”. Dejaban entrever que, por satisfactoria que fuese la evolución, la pérdida de riego sanguíneo sufrida hasta que se le pudo intervenir, podría dejarle secuelas neurológicas.

ABC 27/3/1991

El viernes 22 el doctor Calderón, ya de manera distendida, describía la intervención que el equipo médico le realizó “[…] no es frecuente en la cirugía cardiovascular encontrar el problema que él tenía, porque no es simplemente una rotura de la arteria y de la vena, sino que había una comunicación entre ambas, que llamamos fístula arteriovenosa. La metralla había provocado un estallido a nivel del fémur, y la rotura entre la arteria y la vena; comunicándose ambas, y quedando la pierna sin circulación”, “La operación consistió en un by-pass con un injerto de vena suya, obtenido de su propia ingle”. En cuanto al estado de ánimo de Diego, el doctor comentaba “[…] ha sufrido dolores importantes y los sigue sufriendo, pero de lo que más se queja en la U. C. I., es de lo mucho que se aburre”. Continuaría el doctor… “[…] creo que él, todavía no es consciente de las secuelas que le pueden quedar”, “[…] no podrá ser futbolista profesional, pero la rehabilitación ha avanzado muchísimo, y puede que, con el paso del tiempo, prácticamente ni se le note. En plan de amiguetes, sí podrá jugar”.

En el Hospital de Cruces estaría Diego 25 días. La recuperación la continuaría hospitalizado en Nuestra Señora de Arántzazu, durante dos meses más.

 

2.- CONMOCIÓN EN SEVILLA

Mientras esto sucedía allí, en Sevilla, a unos 900 km., la portada del diario ABC del día 20 mostraba la imagen de Diego, a los seis años, vestido con la equipación del Sevilla Fútbol Club. Sí, con su uniforme del Sevilla Fútbol Club.

ABC 20/3/1991

La noticia impactó en la ciudad y, el gesto solidario de aficionados y club, no se hizo esperar. De inmediato, la junta directiva encomendó gestiones a José Castillo y Manuel Vizcaíno, incluso, para visitarle. El Domingo de Ramos, día 24, el Sevilla FC jugaría en San Mamés ante el Athletic Club y, harían lo posible, para desplazarse hasta el hospital de Baracaldo.

El sábado, la expedición del Sevilla FC partiría en avión hacia Bilbao. El presidente, Luis Cuervas, informaría la tarde anterior “[…] vamos a aprovechar la ocasión que nos brinda este viaje, para visitar al pequeño y si, por su situación, no pudiéramos estar con él, estaremos con su familia”, “[…] Nosotros vamos a brindarle nuestra ayuda a la familia, y en cuanto el chaval se recupere, le invitaremos para que haga el saque de honor en el Sánchez-Pizjuán”.

Recién aterrizada la aeronave en el aeropuerto de Sondika, una comitiva formada por los directivos Miguel Aguilar, José Castillo, y Juan Arza; el técnico Vicente Cantatore; y los jugadores Diego Rodríguez, Anton Polster, Pepe Salguero, y Luis de la Fuente, se desplazaría hasta el hospital de Cruces. Les acompañarían directivos del Athletic Club, y el gobernador civil de Vizcaya, Daniel Vega , que manifestaría “[…] sentirse emocionado, por el gesto de solidaridad y valentía, que había tenido el Sevilla FC”.

La visita levantó gran expectación. Innumerables medios informativos les esperaban en la puerta del hospital. Entrarían a la UCI provistos de indumentaria aséptica; en reducidos grupos y, breves turnos.

ABC 24/3/1991

Entre sorprendido y emocionado, Diego permanecería absorto tumbado sobre la cama sin articular palabra. Todos saldrían muy impresionados y afectados tras el corto encuentro . Diego Rodríguez, con lágrimas en los ojos, decía “[…] esto es muy duro”, “[…] sólo le he escuchado decir gracias”, “[…] tiene una importante herida en el labio superior”, “[…] Lo hemos pasado muy mal”. Miguel Aguilar, vicepresidente del club, confesaba “[…] he llorado como un niño, cuando en nombre del Sevilla FC y su afición, le he hecho entrega de unos obsequios”, “[…] el chaval tenía la cara blanca”, “[…] la familia nos lo ha agradecido mil veces”. Toni Polster, consternado “[…] he pasado un mal trago, sobre todo, cuando haciendo un gran esfuerzo el chaval me ha dicho que…, soy su ídolo. Es muy fuerte ver a niños en estas situaciones”. Luís de la Fuente, intentando paliar el abatimiento por la experiencia vivida sólo podía decir “[…] Diego se siente muy sevillista”.

El Sevilla FC obsequió a Diego con un balón y un banderín firmados por la plantilla, el carnet de socio, un reloj, la equipación completa con el dorsal “2”, un chándal,… El Athletic Club le entregaría otro balón firmado por su plantilla y, la equipación completa.

Diego, aún aturdido por la sorpresiva visita, le diría a su madre, María Concepción “[…] me tengo que poner bien cuanto antes, para irnos todos a Sevilla, que tengo que hacer el saque de honor, delante de un montón de gente. […] fíjate lo que me han traído el entrenador y los jugadores del Sevilla… ¡un balón firmado; una equipación; y además…, me han hecho socio de honor!”; “[…] ya veréis el saque que hago desde el centro del campo; pienso darle al balón con todas mis fuerzas”.

Aquella noche, Antena 3 TV emitiría en el programa “Crónica en Negro” dirigido por Manu Marlasca, un documental titulado “Firmado: ETA”. Lo componían dos reportajes sobre el atentado: “Aitachu, me muero…” y, “Aupa, Diego”. Obtuvo gran repercusión y supuso, un fuerte golpe emocional en muchos hogares del país.

Muestras de afecto y apoyo llegarían de todas partes. Telegramas, cartas, libros,… inundaban a diario la habitación hospitalaria. Y, Diego, desbordado y felizmente comprometido en agradecerlas personalmente todas.

Pero la felicidad inundaría su rostro de manera especial, cuando le acercaron un teléfono y, volvió a oír la voz de su padre, que también mejoraba de las heridas.

Durante el domingo, simpatizantes de Herri Batasuna próximos al Antiguoko KE, intentarían inútilmente impedir el homenaje que compañeros, entrenador, y diversos colectivos locales, le dedicarían en la previa al partido que ante el Amarri Berri KE, disputarían por la tarde.

Escudo Antiguoko KE

Su club, fundado el 14 de mayo de 1982, provenía del Antiguo CF. Equipo del barrio homónimo donostiarra, situado tras la playa de Ondarreta y el Palacio de Miramar, y con sede por entonces en el bar Juanito. Víctor Montes, padre de Diego, ebanista de profesión, fue uno de sus fundadores. Tras la conversión del club, continuaría realizando tareas de delegado.

En la excelente evolución del club, personas como Leandro Carro, Luciano Palacios, Carlos Albistur, Javier García “Pitu”, Eduardo “Tito” Prieto, Íñigo Santín, Dodaka y Edorta Salegi,… marcaron una encomiable línea de trabajo; aportando cada uno lo mejor de sus cualidades y conocimientos, para obtener el pretendido fin: contribuir a la formación personal de los jóvenes del barrio, a través del fútbol.

LUCIANO PALACIOS (1º IZQUIERDA), CARLOS ALBISTUR (2º IZQUIERDA ARRIBA), VICTOR MONTES (1º DERECHA, PADRE DE DIEGO), EDORTA SALEGI (CENTRO CON BIGOTE, ACTUAL PRESIDENTE DEL CLUB). FOTO: ARCHIVO DIEGO MONTES

Formarían equipos en categoría benjamín, alevín, infantil y juvenil. Simultaneando partidos, entre la marea baja de la playa de La Concha y, terrenos de juego tradicionales.

El Antiguoko KE se convertiría en destacada referencia del fútbol base vasco, e importante caladero, para la Real Sociedad y el Athletic Club.

Chavales como Andoni Iraola, Mikel Alonso, Javi De Pedro, Aitor Huegun, Ander Murillo, Juanjo Valencia (portero del Sevilla FC la temporada 99/00), Xabi Alonso, Iñaki Azpilikueta, Imanol Aguirretxe, Díaz de Cerio, Mikel Arteta, Aritz Aduriz…, o Julen Lopetegui en la etapa primigenia del club, portaron su escudo.

La continua eclosión de tantos y tan destacados jugadores, sorprendería a sus ilusionados fundadores. Desvinculados del profesionalismo y ocupados en esencia de la formación de jóvenes, contemplarían como, en pocos años, el club se convertiría en objeto de deseo y seguimiento. No cabe duda que supieron adaptarse al momento, convivir con el profesionalismo y, sacarle provecho, al protector “derecho de solidaridad” del fútbol base, del reglamento de la FIFA.

A las enfermeras de la 5ª planta del materno-infantil -donde es trasladado tras abandonar la UCI hospitaria-, les pediría que, le colgaran el balón a la altura de su pierna izquierda, para así darle de vez en cuando… algunos toques con la zurda.

Todos resaltaban el coraje y la valentía mostrada por Diego. Pero la tristeza de su mirada y sus largos silencios, definían el tremendo shock sufrido y su consciencia, de las posibles secuelas que tendría que soportar el resto de la vida. Para mitigarla, ya tenía un objetivo; una ilusión; un sueño a cumplir: viajar a Sevilla, al Ramón Sánchez-Pizjuán.

Reseñar que, esa misma tarde de domingo -en el dato competitivo de la 27ª jornada del campeonato liguero 90/91-, el Sevilla F.C. saldría derrotado de un enfangado San Mamés por 2-0. Goles de Garitano (p. 41’) y Valverde (43’). Arbitró, Hernández Velázquez.

Vicente Cantatore alinearía a: Monchi, Prieto, Diego, Salguero, De la Fuente, Rafa Paz, Pascual, Miguelo, Andrades, Conte, y Polster. Bengoechea (69’) y Carvajal (71’), entrarían por Pascual y Conte.

El Athletic Club, de Iñaki Sáez, saldría con: Iru, Andrinúa, Alcorta, Lakabeg, Escurza, Rípodas, Patxi Salinas, Garitano, Villabona, Valverde y Loren. Estíbariz sustituiría a Villabona (87’).

 

3.- SUEÑO CUMPLIDO

ABC 23/11/1991

Diego llegaría vistiendo el chándal del Sevilla FC, caminando con muletas, la noche del 22 de noviembre al aeropuerto sevillano de San Pablo, acompañado de sus padres y del directivo de la Real Sociedad y, presidente de Gaztelubide -prestigiosa sociedad gastronómica donostiarra-, José Antonio Salas. Quedaron gratamente sorprendidos de la cantidad de personas que acudieron a recibirles. Entre estas, José Castillo y Manuel Vizcaíno, en representación del Sevilla FC. Resultaría emotivo, el entrañable reencuentro con María del Carmen Estévez, profesora suya de EGB en el colegio Manuel de Larramendi y, en aquella fecha, destinada en un centro del municipio sevillano de Palomares del Río.

José Castillo González -a quién con afecto y agradecimiento Víctor Montes llamaba “El ángel de la guarda”-, directivo responsable de Relaciones Institucionales y Prensa, les acompañó hasta estudios de TV para atender entrevistas, antes de dejarles alojados en el hotel “Los Lebreros”. Imborrable para Diego, la cena que allí compartiría con Davor Suker, recién llegado del GNK Dínamo Zagred croata, tras deslumbrar al sevillismo en su espectacular debut en el Sánchez-Pizjuán. Había marcado 3 goles al R.C.D. Español, en Copa del Rey.

Bien temprano comenzó la visita a la ciudad. Desde las avanzadas obras de la Expo-92, pasando por los Reales Alcázares, Giralda, Plaza de España, paseo en coche de caballos por el Parque de María Luisa y, culminando la mañana en la Basílica de la Macarena, donde recibidos y agasajados por la junta de gobierno y el hermano mayor, José Luis de Pablo-Romero, vivirían momentos especialmente emotivos.

José Castillo, Miguel Aguilar, Luis Cuervas y esposa, así como José María Del Nido junto a sus tres hijos, acompañaron a la familia Montes Calle, en diversos momentos de la visita.

Por la tarde, Diego recibiría más muestras de afecto en un salón del hotel ; la de Marcelino Escobar, presidente de la Peña Sevillista “Al Relente”, que le entregaría la insignia de oro –máxima distinción de la asociación-, concedida el 23 de abril en reunión extraordinaria de junta. Marcelino y Diego, continuarían cruzándose postales navideñas durante años; la Peña Sevillista Macarena, de manos de su presidente, Alonso Romero, le entregaría una insignia de oro del club; la Federación de Peñas Sevillistas “San Fernando”, representada por su presidente, Manuel Pérez Giráldez, se unió al homenaje, obsequiándole con una cerámica recordatoria. Destacable, la presencia del Real Betis Balompié, representado por su vicepresidente, Juan Márquez Medrano, entregándole a Diego una placa de recuerdo y, alabando, el gesto del Sevilla FC.

ACTO DE IMPOSICIÓN DE LA INSIGNIA DE ORO DE LA P.S. “AL RELENTE”. SEVILLA 23/11/1991. FOTO: ARCHIVO DIEGO MONTES

Al final de la tarde visitarían la capilla de la Hermandad de el Rocío, en Triana, donde sería homenajeado por su junta de gobierno, encabezada por Vicente García-Caviedes y, disfrutarían de cánticos, de su popular coro infantil.

En entrevista realizada por el periodista José María Aguilar para el diario “ABC Sevilla”, Diego concluía “[…] yo les diría a quienes ponen bombas, que no lo hagan más, porque no sirve para nada”. No perdería oportunidad Diego, para mandar palabras de aliento a Irene Villa y a su madre, María Jesús, que sufrieron una semana antes un atentado en Madrid, resultando ambas gravemente mutiladas de piernas, brazo, y manos. Y, recordando también, a Fabio Moreno Asla, el pequeño de dos años asesinado en Erandio el día 7, mediante bomba adosada bajo el coche de su padre.

Tras una noche de inquietud, en la que le resultaría difícil descansar, llegó el domingo 24. Los nervios le afloraban por doquier. Estaba cercano la culminación de su sueño: pisar el césped del Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán.

Recuerdos de los duros meses pasados, se agolpaban en su mente “[…] la ilusión por estar en el Estadio, me ayudó mucho”.

“[…] resuena en mi mente aún, la gran ovación con la que el público me recibió al salir al campo, a la vez que cantaban mi nombre. Iba flotando… algo imposible de explicar”. Antes de realizar el saque de honor, el presidente, Luis Cuervas, le entregaría una placa con la reproducción de su carnet de socio infantil-juvenil de la temporada 91/92: el 26.296.

Diego le entregaría a Pepe Salguero -capitán sevillista-, un banderín de su equipo: el Antiguoko Kirol Elkartea.

ESTADIO RAMÓN SÁNCHEZ-PIZJÚAN. 24/11/1991. FOTO: ARCHIVO DIEGO MONTES

Durante el tiempo de descanso -que registraba empate a uno-, recibiría muchos obsequios en el palco: de la Peña Cultural Sevillista Coriana “Virgen de la Estrella”, su escudo en cerámica, así como un giraldillo y una camiseta del club; de la Peña Sevillista “El Fontanal”, una camiseta del club -aprobada en junta directiva del 12 de mayo, celebrada en la A.V. “El Triángulo”-; de los “Biri”, una insignia de oro del club; de Prensa Española S. A. (ABC), la famosa portada enmarcada, entregada por Manuel Ramírez Fernández de Córdoba; de la Peña Sevillista “Puerta Osario” la camiseta de la peña; etcétera.

Ciñéndonos a la hemeroteca deportiva del encuentro de la 11ª jornada de la temporada 91/92, el Sevilla FC entrenado por Víctor Espárrago, formaría de inicio con: Unzué, Cortijo, Diego, Salguero, Marcos, Jiménez, Bengoechea, Ramón, Conte, Zamorano, y Davor Suker, que debutada en el campeonato de Liga. También participarían Rafa Paz, y Juan Antonio “Chuti” Andrades.

ABC 25/11/1991

La Real Sociedad, dirigida por John Toshack, alinearía a: González, Lumbreras, Uría, Larrañaga, Górriz, Gajate, Océano, Imaz, Carlos Xavier, Fuentes y Luis Pérez. Tendrían participación, Alaba y Aguirre.

Arbitraría, Emilio Soriano Aladrén. El partido concluiría con empate a 2 goles. Océano y Gajate (38’ y 65’) marcaron para La Real y, nuevamente para el Sevilla FC, Davor Suker (36’ y 73’), iniciando en pocos días de manera excepcional, su trayectoria de leyenda.

 

4.- 25 AÑOS DESPUÉS

FOTO: ARCHIVO DIEGO MONTES

Aquel niño que llegó a una humilde familia del barrio Antiguo en plena Tamborrada de 1978; que con seis años se ponía la equipación de su Sevilla FC, para jugar con el balón en el pasillo de casa o, con los amigos en el barrio; que mostraba su inquietud por conocer los resultados, sin ocultar alegría ante la victoria, ni desencanto y frustración por no lograrla; que soportó con entereza y valentía aquel drama, y que quedó para siempre conmovido y agradecido por las muestras de cariño recibidas…, se nos hizo mayor.

El hombre de hoy nos cuenta, con sorprendente naturalidad, los arrestos que tuvo, para volver a jugar a nivel competitivo, a pesar de los pronósticos médicos. Y, como, al culminar la etapa juvenil decidió dejarlo para -al no atisbar un definido futuro profesional-, aplicarse en la formación laboral.

Seguiría disfrutando de su pasión entre amigos, hasta que jugando a fútbol-7, se produjo una gravísima lesión en la rodilla izquierda: rotura del ligamento cruzado anterior, del ligamento lateral interno y, de menisco. La “triada”.

Si esto no fuera suficiente, también sufrió un accidente de motocicleta, que pudo acabar con su vida. Resulta muy fácil pensar que Diego, está hecho de materia especial.

Demostrado queda pues, que encarna fielmente excelsos valores sevillistas: “Casta y coraje” y, “… nunca se rinde”.

Este hombre que guarda entre la casa de la madre y la suya, muchos objetos de recuerdo de aquellos días vividos en Sevilla, se desenvuelve laboralmente como especialista en la instalación y mantenimiento de grupos hidráulicos, de un importante grupo de servicios internacional. La práctica deportiva continúa siendo intrínseca a su espíritu. En la actualidad sigue ejercitándose; ahora, atraído por el pádel.

Narra con alegría las felicitaciones que recibe, cada vez que se produce un triunfo sevillista. Lo vivido durante la última década le resulta…, “[…] maravilloso, indescriptible y, muy emocionante”. Tremendamente orgulloso de los fabulosos logros de su Sevilla y, del ejemplo que da la afición allá donde le acompañe; como en la pasada final de Copa del Rey disputada ante el F. C. Barcelona, en el estadio Vicente Calderón de Madrid. Pero, si un detalle quedó para siempre en su corazón sevillista, debemos situarnos unos años después, concretamente el 1 de mayo de 1994. Llegaba Diego a casa tras jugar con el juvenil del Antiguoko KE y, su madre, muy nerviosa le dice… “[…] una docenas de jóvenes sevillistas han llegado a casa buscándote, para llevarte a Anoeta a ver con ellos, el partido contra La Real”. Le detallaron a María Concepción dónde le esperarían, y hacia allá raudo marchó. En la distancia, llegando al estadio, leería emocionado una pancarta enorme que le haría levitar hasta dos palmos: “Diego Montes y Biris Norte, unidos por el Sevilla F. C.”. Disfrutó de una tarde inolvidable, sólo empañada por el 0-0 obtenido por el Sevilla FC entrenado por Luis Aragonés, que nos dejaba casi sin opciones de clasificación europea; pero se llevaba otro recuerdo muy especial para él: la bufanda oficial de Biris Norte –aquella histórica de lana, de color negro–, que portaba Guillermo Tinoco, y que ante su petición, no dudó regalarle a Diego.

Con él arrancó la estirpe sevillista en la familia Montes. Su sobrino David, la continúa, siendo otro sevillista más de Donosti. Y, para la próxima primavera, Diego, estrenará paternidad junto a Edurne, su pareja. Así que…

A poco de conocerse ambos -allá por septiembre de 2009-, emprendieron viaje de vacaciones por Andalucía. ¡Cómo no… con parada en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán!

ESTADIO RAMÓN SÁNCHEZ-PIZJÚAN 12/9/2009. FOTO: ARCHIVO DIEGO MONTES

Amigos que hizo y conserva en Sevilla, les brindaron la oportunidad de presenciar junto a Frédéric Kanouté -que no podía intervenir por sanción-, el partido ante el Real Zaragoza.

25 años hoy… Sí, 25 años han pasado ya… ¡tempus fugit!

Muchos que ahí estuvieron aquellos días…, ya nos dejaron; pero aún viven, en corazones y memorias. Obligado resultaba recordar, uno de los más bellos gestos de solidaridad, en la historia del fútbol nacional. Historia del Sevilla Fútbol Club.

De justicia es recuperarles del olvido, en honor y reconocimiento, al valiente apoyo que ofrecieron cuando lo necesitó, una de las muchas víctimas de aquel terrorismo que destrozó, miles de vidas… millones de ilusiones.

Por dignidad social y, respeto a las víctimas, nadie en el olvido. Porque nadie está libre, de padecer la barbarie. Si aquella vez le tocó a Diego, también a cualquiera de nosotros…, nos pudo tocar.

El admirado José Antonio Labordeta, definía en su poema “No me digas ahora”

[…] Quedan los recuerdos
como tenues sombras
prendidas al viento
y a la soledad.
Quedan los paisajes
los días agrestes
los labios vacíos
sin poder besar,
jolgorios de aulas,
domingos de fútbol,
noches increíbles
de alcohol y amistad.
Eso es lo que queda
de este tren que va,
al que llaman vida
y no volverá.

Un fuerte abrazo, Diego.

 

EPÍLOGO

Quiénes hayan llegado hasta esta línea del relato, quizá se pregunten…, ¿qué o quién atrajo a un niño de Donosti, con seis años, a la luz sevillista?

La respuesta…, no está en el viento; como cantaría el reciente Premio Nobel de Literatura, Robert Allen Zimmermann (Bob Dylan). Tenía nombre y apellido, ese apóstol sevillista: Luciano Palacios.

 

Continuará,… algún día.

Pepe Arjona y José M. Luis
Peña Sevillista “Al Relente”

 

FUENTES:

Diego Montes Calle
http://hemeroteca.abc.es
Carlos Olave (ABC San Sebastián)
María Luisa G. Franco (ABC Bilbao)
José María Aguilar (ABC Sevilla)
José Antonio Sánchez Araujo (ABC Sevilla)
Manuel Ramírez Fernández de Córdoba (ABC Sevilla)
http://elpais.com
Aurora Intxausti (El País San Sebastián)
EFE Bilbao
Manuel Marlasca García (La Sexta TV)
Libro: “Vidas Rotas”. Autores; Rogelio Alonso, Florencio Domínguez y Marcos García. Editorial Espasa Libros. ISBN 9788467032789.
http://antiguoko.org
Íñigo Santín
Eduardo “Tito” Prieto
Peña Sevillista “Al Relente” www.psalrelente.es@PSAlrelente
Peña Sevillista “El Fontanal”.
Área de Historia del Sevilla F. C. https://twitter.com/AHistoriaSFC
Guillermo Tinoco @sevillafcforeve
Libro Oficial del Centenario del SFC. Anexo estadístico.
Revista “El Sevillista”.
https://www.foropolicia.es/foros/como-ocurrio-t69995-345.html
http://www.diariovasco.com/20100129/san-sebastian/
http://blogs.libertaddigital.com/in-memoriam/jeanserge-nerin-la-ultima-victima-de-eta-y-tres-asesinatos-mas-9268/
http://www.mariajosehernandez.com/las-uvas-dulces/
http://www.rtve.es/memoriadevida/index.php

 

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